A mediados de los años cincuenta, la fructífera relación profesional entre Ernesto Olivari y Gio Ponti llevó al desarrollo de tres modelos de manijas: Lama, Cono y Anello. Si para el más famoso de los edificios de Pontiás, el rascacielos Pirelli (1952-1961), Lama fue elegido de aluminio de manera similar a otros componentes del edificio. El mango Conose utilizó para la espectacular Villa Planchart (1953-1957) en Caracas, Venezuela.